sábado, 3 de mayo de 2014

Capitulo 1- Hana- ¿Quedamos? (Parte 2)

Jae Seung frunció el ceño. Lo había notado con claridad. Para muchos incluso dirían que lo había “olido”. No había sido más que un instante, pero el suficiente como para ser consciente de que la chica no era normal. Ya se lo habían dicho sus instintos, pero en ese momento lo había comprobado. Al hombre no le gustaban del todo los magos. Y no le gustaban porque era un hombre bastante práctico que creía en lo que podía ver. Los que jugaban con la esencia rompían lo cotidiano mientras movían energías que eran imposible de ver a simple vista. Eso le ponía nervioso. 



Miró por un momento a su alrededor: el grupo de amigos estaba ya camino de la embriaguez, la pareja se habían olvidado del alcohol para centrarse el uno en el otro entre arrumacos, habían ido entrando más personas que se encontraban sentadas en la mesa. Sin embargo la mirada del chico se fijó en un hombre solitario que se encontraba medio oculto en la parte más alejada de ellos con una gorra calada que dejaba su rostro en sombras. Se encontraba bebiendo soju con tranquilidad. 

Esa aparente tranquilidad, que estuviera de cara a ellos, y un pequeño brillo cuando creyó que sus miradas se cruzaron hizo que se incorporara a su vez.

—Salgamos de aquí.

Fue el turno de Yong Woo de mirarle con extrañeza. Y el de HaNa de apretar los labios con fuerza. Aquella situación hacía tiempo que se le había ido de las manos a la chica que miró cómo Yong Woo se incorporaba también. Junto con los dos hombres salió de la tienda de soju y se giró entonces a mirar al chico con el que había quedado en un primer momento.

—Creo que es mejor que me vaya para el hostal. —decidió la chica mientras miraba a uno y a otro. —No sé qué es lo que está pasando, pero no quiero verme metida en ello.

—Todavía me debes esa cena y la copa. —dijo Yong Woo y sonrió de forma encantadora. —Así que por qué no…

—¿Os venís al Vollmond? —interrumpió entonces Jae Seung metiendo las manos en los bolsillos de la cazadora. —No está muy lejos.

—Pero…

—¡Es una idea brillante! La noche es joven.

—Pero…

—Vamos, no se hable más.

De pronto HaNa se volvió a ver arrastranda. Mejor dicho, en esta ocasión, empujada. El chico de la estación de tren se encontraba en su espalda empujándola por los hombros y a su lado estaba el chico del parque. La chica se dejó mover porque no sabía muy bien qué más podía hacer. Sentía ese cosquilleo que había sentido en la mano ahora en los hombros allí donde las manos del hombre la sujetaba y se mordió el labio inferior con fuerza.

—De acuerdo, de acuerdo, pero puedo andar yo sola.

El hombre sonrió de medio lado y se puso a su otro lado. Así, los tres juntos, con la mujer en medio como si estuvieran flanqueándola comenzaron a andar guiados en cierta manera por Jae Seung. No tardaron demasiado en llegar. 

—¿Cómo han ido estos primeros días? No te lo he preguntado. —la voz de Yong Woo hizo que la mujer se girara para mirarlo. Había estado tan metida en su mundo que por un momento no estaba segura de quién la hablaba.

—Bien, ya me he instalado en un hostal y ando buscando un trabajo de medio tiempo. —comentó mientras Jae Seung, que no había dicho nada, se adelantaba para abrir la puerta.

—¿Y qué tal el hostal? ¿está bien? 

—Si, no está nada mal.

—¿No has pensado en buscar un piso? 

—Lo he pensado, pero no puedo pagarme algo sola ahora mismo con la beca.

El chico asintió y HaNa entró en el bar. Miró con curiosidad a su alrededor entonces observando los detalles del lugar.

Dae Hyun y Nun se encontraban aún en la barra del bar, aunque ella acababa justamente de terminar los “primeros auxilios” con el hombre. Estaba cansada, llevaba todo el día de un lado a otro y aún tenía la ropa completamente empapada del paseo en moto que le había dado Mi Reu, con lo que solo quería llegar a su casa y cambiarse.

Cuando se abrió la puerta y entraron aquellas tres personas el local permanecía prácticamente destrozado... al menos unas cuantas sillas, mesas y vasos. Sin embargo Dae Hyun parecía contento y se bajó de la barra de un salto.

-¡Al fin visitas interesantes! Ha sido una noche especialmente tediosa.



Nun le miró sin entender nada, pensando que estaba loco o había perdido la memoria después de los golpes.
-Me pregunto como será una noche animada para ti...-susurró por lo bajo la chica.

—¿Qué es lo que ha pasado? —preguntó Jae Seung mientras se movía para poner en un sitio un par de sillas mirando a su amigo.

Young Woo empujó ligeramente a HaNa para que se adelantara en el interior del local. La puerta se cerró a su espalda en un golpe fuerte que hizo que la mujer mirara por un momento hacia atrás como si estuviera a punto de salir corriendo en cualquier momento. Se lamió los labios con un gesto nervioso mientras no dejaba de mirar después a su alrededor. 

Se fijó en la mujer que se encontraba todavía en la barra y suspiró aliviada, como si la sola presencia femenina la hiciera sentir un poco mejor. También miró al otro chico que había saltado de la barra.

—Venimos a tomar algo, esta señorita me debe una copa desde hace unos días. —respondió Yong Woo mientras empujaba una vez más a HaNa hacia delante hasta que estuvo prácticamente frente a la barra. Los cosquilleos que sentían cuando se tocaban parecían que se iban mermando de alguna manera. —Estáis abiertos, ¿verdad?

-Claro que estamos abiertos,nosotros siempre estamos abiertos- contestó Dae Hyun mientras llevaba a su compañero a un lado, empujándole disimuladamente- traemos unas cervezas, que se han acabado...y enseguida os ponemos lo que sea.

Y tal cual se lo llevó a aquella parte trasera donde guardaban las bebidas y en realidad cualquier cosa que necesitaran para el Vollmond. Fue cerrarse la puerta tras ellos y el rostro alegre de aquel hombre se tornó completamente serio, reflejando también todo el cabreo que llevaba acumulado hasta el momento.

-Mi Reu... ha estado aquí, es más...se ha encontrado con Nun y la ha traído...por casualidad claro - Un bufido después de aquella frase dejó claro que en realidad no pensaba que fuera así.

—Por supuesto, casualidad. —gruñó Jae Seung mientras se cruzaba de brazos. —¿Estás seguro con respecto a Nun? 

Jae Seung confiaba en Yonghwa, por supuesto. Eran como hermanos, habían vivido mucho juntos y eso hacía que se conocieran perfectamente. La aparición de Mi Reu con la mujer no podía ser causalidad, no lo era, ninguno de los dos lo creía. Es más, solo había dos opciones.

—O trabaja con el vampiro y busca información, o el vampiro sabe que trabaja para nosotros y quiere enterarse por ella de lo que se cuece aquí. — miró a Yonghwa. —Como sea hay que tener un ojo sobre ella.

-No es eso... No puedo decirte que esté completamente seguro pero... Por lo que he visto tiene magia en su interior -Y rápidamente se explicó- No creo que lo sepa, ni que lo controle… simplemente ha salido cuando se ha enfadado… los cristales… bueno,ya lo has visto.

Tendrían que dejarse un buen dinero en comprar copas nuevas. Pero Dae Hyun no veía nada extraño en ella aparte de eso realmente, o es que quizás era demasiado buena persona como para dudar así de nadie desde un principio.

—Al final vamos a tener que sacarle información a Yong Woo. —comentó Jae Seung mientras iba a por una de las cajas de cerveza. —La otra chica parece que tiene algo también, aunque no sé muy bien el qué. En el parque la tuve que salvar el culo porque no se dio ni cuenta de que tenía a un vampiro con los ojos puesta en ella. 

-Osea, que tenemos dos...algos...a las que persiguen los vampiros. Una es la cantante en nuestro bar...y la otra... a saber.

Dae Hyun empezaba a preguntarse si no había sido un error contratar a aquella chica... Quizás uno muy grande, si esas dos eran un imán para los vampiros desde luego era mejor tenerlas fuera.

-Quizás sea mejor ver como evolucionan las cosas, y si no se arreglan... Bueno, el contrato se puede terminar...Tampoco podemos tener esto lleno de vampiros con los cachorros correteando por el local.

—Vamos a salir entonces. —Jae Sung miró a Dae Hyun a los ojos. —Como sea, sabiendo lo que puede estar ocurriendo, no está de más tenerlas cerca. Nunca sabemos quiénes pueden ser en realidad.

El hombre no se fiaba y se notaba en su rostro serio mientras se dirigía hacia la puerta y salía del almacén. Clavó la mirada en la chica del parque que se encontraba junto a Yong Woo. En ese momento se estaba sentando en una de las banquetas delante de la barra junto al mago.

—Oye, ¿no estábais buscando personal? —preguntó Yong Woo mientras miraba a Dae Hyun.

-Oh si..alguien que trabaje en la barra. ¿Por qué?¿te interesa trabajar?¿a ti? -Preguntó Dae Hyun con curiosidad mientras se colocaba nuevamente en su puesto tras la barra- ¿Qué os sirvo chicas?

-Yo ya esto servidas -dijo Nun señalando el vaso que se había roto antes. No quería beber más aquella noche, todo era ya demasiado surrealista- pero a la nueva ponle algo fuerte, por su cara parece que lo necesita.

Lo de “nueva” para referirse a una desconocida podía llegar a sonar incluso como una falta de respeto, pero así era ella...y aunque no lo pareciera era una forma de cuidar a la chica, que si había llegado con su compañero de casa, por algo sería. Los amigos de mis amigos son también mis amigos... o algo así. Filosofía de vida,vaya.

—Una cerveza no estaría mal… —dijo HaNa aunque no estaba muy convencida porque no era de beber demasiado. Lo justo solo. Miró entonces a la otra chica y se mordió el labio inferior. —Me llamo HaNa.

—No es por mí. —explicó Yong Woo. —Ponme otra cerveza también a mi. —añadió entonces mientras miraba cómo Jae Seung colocaba la caja de cervezas que había sacado del almacén. —Aquí nuestra nueva amiga acaba de llegar a Busan y está buscando un trabajo de medio tiempo y me acordé que hace unos días me habíais comentado que necesitábais a alguien.

Dae Hyun cruzó una mirada de segundos con su compañero. Yong Woo... tan oportuno como siempre.

-Pues...¿Sabes algo de servir copas?- preguntó finalmente mientras preparaba la susodicha cerveza a la chica.

-Encantada... yo me llamo Dan Bi, aunque puedes llamarme Nun... todos me llaman Nun- dijo esbozando media sonrisa, vamos, todo lo que podía mostrar ella a una persona que no conocía.

—Más o menos, he trabajado en algunas cafeterías mientras estaba estudiando en la facultad. —respondió HaNa mirando al hombre y sonrió después a Nun. —Encantada de conocerte, Nun.

Jae Seung miró a Dae Hyun por un momento apretando la mandíbula. Se encontraba ordenando las sillas que se habían caído en la pelea que no había presenciado.

—Seguro que trabajará bien. Por traeros trabajadores me tendréis que hacer un descuento o algo. —sonrió y después se giró con toda la tranquilidad para mirar a Nun. —Y quizá incluso podamos tener una nueva compañera de “piso”, ¿qué te parece?

Yong Woo era un liante y todos los que estaban allí lo sabían. Por alguna razón le había entrado curiosidad por la chica que se encontraba con la cerveza que Dae Hyun le había servido entre las manos, dando un sorbo a la cerveza. Sorbo que estuvo a punto de atragantarse en su garganta cuando escuchó sus palabras y miró al chico curiosa.

—Yo… no quiero ser una molestia ni nada por el estilo. Hiciste bastante en la estación de tren.

-Oh, en realidad no eres ninguna molestia... nos vendrá bien algo de presencia femenina en casa... me temo que yo soy demasiado masculina para los gustos de nuestro amigo en común en según que cosas.

Nun alzó la mano rascándose la mejilla y dejando escapar un bostezo que cubrió con la mano. Aquel día estaba agotada.

Mientas tanto Dae Hyun intercambiaba miradas con su compañero. Aquello era un infierno, ellos, que no querían tener gente rara cerca por norma general...ahora estaban prácticamente rodeados.

-Bueno, podemos tomarte unos días de prueba y si vemos que todo va bien quedarías contratada.¿Te parece? -Es decir, que al menos no cerraba las puertas a poder largarla de allí llegado el momento.

—Me parece perfecto. ¿Cuándo podría empezar? —HaNa sonrió, no terminaba de creerse que dos problemas pudieran estar solucionados tan pronto. Miró a Nun y a Yong Woo entonces. —¿Y cuándo podría ir a ver la casa?

—Mañana mismo, si te parece bien, te mandaré la dirección en un mensaje de texto y la hora. —sonrió el mago divertido y ladeó el rostro. —¿Ves? todo solucionado.

-Claro... Todo solucionado -dijo la chica que se estiró unos instantes antes de ponerse en pie- y ahora vamos a casa, pienso hacer el kimbap con las mantas y no voy a despertarme hasta que sea estrictamente necesario.

—Claro preciosa, vamos. —Yong Woo se levantó, pero se detuvo a un lado de HaNa.  —-Invítame a esta cerveza y todo queda saldado. Toma un taxi para irte a casa. — miró entonces hacia Jae Seung un poco más serio. —Ellos te lo llamarán.

—Por supuesto. —gruñó entonces Jae Seung porque no estaba muy convencido de que le gustara la idea de quedarse de niñera.

—Hasta mañana entonces. —sonrió, para después dirigirse con Nun hacia la puerta de salida del Vollmond.





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